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viernes, 1 de marzo de 2013

Gramática desmadrada


Por último por hoy y ya corriendo, va un tercer texto de Maslíah, esta vez un cuento para trabajar desde la concordancia de género y número entre sustantivo y adjetivo hasta la concordancia de dialectos e incluso lengua (?!) Desopilante...




La tortuga de Leo Maslíah

Salí a caminar porque me sentía solo y el tedio me abrumaba. Afuera el sol resplandecía. Las nubes también pero más oscuros. Llegué al parque y me llené los bronquios de aire pura. Los ojos de los árboles se movían a impulso de una brisa fresca y delicado que hacía tintinear además los esqueletos de algunos insectos muertas contra fragmentos de botellas rotos. Me acerqué al lago y vi que una tortuga trataba de avanzar por el barro pugnando por llegar hasta el agua. No la dejé. Su caparazón era duro y su semblante inteligente y serena. Me la llevé para casa, a fin de paliar mi soledad. Cuando llegamos la puse en la bañera y me fui a buscar en la biblioteca un libro de cuentas para leerle. Ella escuchó atento, interrumpiéndome de vez en cuando para pedirme que repitiera alguna frase que le hubiese parecido especialmente hermoso. Luego me dio a entender que tenía hombre y ya me fui nuevamente al lago a buscar alga que le resultara apetecible. Recogí pasto y una planta de ojos verdes oscuras. También junté algún hormiga, por si acaso. De nuevo en casa, fui a llevar las cosas al baño, pero el tortuga no estaba allí. Lo busqué por todas partes, en el ropero, la refrigeradora, entre los sábanos, alfombras, vajillo, estantes, pero no hubo casa, no lo encontré. Entonces me vinieron deseos de ir al baño y los hice, pero cuando tirábamos la cadena comprobaste que el inodoro estaba tapada. Se les ocurrió entonces que the tortuga podía haberse metida allí. ¿Cómo rescatarlos? Salí de casa y caminé hasta encontrar una alcantarilla. Levantéi la tapa y me metisteis ahí. No habían luces. Caminéi. Los pies se me mojarán. Una rata morderói. Yo seguéi. "¡Tortuguéi, tortuguéi!", gritéi. Nodie contestoy. Avancex. Olor del agua no ser como la del lago. "¡Tortugúy, vini morf papit!", insistiti. Ningún resultoti. Expedición fútil.

Salí del cantarillo y en casa me limpí y me preparó cafés. Lo tomés a sorbo corta, mirondo televicián. En sópito ¿qué vemos in pantalla? Tortugot. "¿Cómo foi a parar alá?", le preguntete. Y ella dijome ofri con dichosa contestaçao: "No por Allah: Budapest. Corolarius mediambienst cardinal e input fosforest". A la que je la contesté "bon, but mut canalis et adeus, Manuelita".

"¡Nai, nai!", dictio tort, "eu program mostaza interesting".

"Demostric", pidulare.

Tons turtug bailó, candó, concertare, crobacía y magiares, asta que yo poli me zzz

Gramática III



Sigo con Maslíah y sus cómicos abusos. Otra actividad, también casera, que puede ser útil para trabajar adjetivos calificativos y/o antónimos.



¡Todo lo contrario!



Cómo sería este cuento si, en la última frase, elimináramos el “no”? Reescríbanlo!



WERNER de Leo Maslíah



Werner era ignorante, inmoral, morboso, sórdido, mentiroso, feo, malpensado, sucio, execrable, pervertido, impuntual, lujurioso, porfiado, haragán, egoísta, académico, desordenado, inhábil, detestable, mezquino, huraño, holgazán, intrigante, creído, lascivo, desatento, inmundo, culturoso, avaro, libertino, altanero, traidor, coqueto, arrogante, soberbio, presuntuoso, insensato, trasnochador, malviviente, vanidoso, antipático, demasiado pagado de sí mismo, torpe, desconfiado, tramposo, estafador, avieso, desabrido, irascible, fatuo, obstinado, vicioso, displicente, mugriento, abstruso, depravado, cruel, chismoso, grosero, despiadado, soez, intrigante, presumido, testarudo, perverso, descarado, tacaño, glotón, vago, informal, quisquilloso, intratable, engreído, malicioso, suspicaz, malcriado, necio, entrometido, jactancioso, fullero, senil, descortés, atolondrado, fanfarrón, insufrible, terco, desleal, inmaduro, ruin, maleducado, simplón, incapaz, desvergonzado, pérfido, fluctuante, cargoso, lerdo, rústico, descocado, receloso, esquivo, hostil, atropellado, enredador, infame, adulador y malhablado. Es una suerte, hija, que no te hayas casado con él.



"La tortuga y otros cuentos" (Ediciones de la Flor, 1ra edición 1990, 2da edición 1992)


Gramática II


Acá va otra actividad, esta es casera y basada en un cuento del escritor uruguayo Leo Maslíah (del libro El triple salto de mortal). Se trata de un cuento que abusa - muy cómicamente por cierto- de los hipérbatones. Ideal para trabajar en clase el orden de la frase. En la reescritura y socialización se arman discusiones interesantes.



¡A poner orden!

(para trabajar en grupos pequeños)
  1. Lectura (grupo clase, o en pequeños grupos y luego socializar en el g. clase)
  2. En este cuento hay un hipérbaton tras otro... ¿podrían explicar qué es?
  3. Ordenen las frases en el orden que les resulte más claro y  apropiado al sentido del relato.




Hipérbatonde Leo Masliah


El señor Pithon Baer de su oficina salió. Al garaje fue. Dio propina una al cuidador. Su auto sacó. Transitó la rambla por, hasta a chalé su llegar. Y aquí de esto la más importante parte comienza: chalé vacío estaba el. Lo desvalijado habían. Hasta las habían robado valijas le. Los vacíos estaban roperos. El también de la cocina armario. Ni un heladera de gramo en la carne quedaba. Ni cagar había dónde, inodoro el porque ya no estaba. Tampoco el teléfono, así que Pithon Baer a comisaría la fue.

La declaración tomaron, de y como noche era y como a él le robado la habían cama, le permitieron dormir en de las celdas una.


Una vez en ella, Baer comprobó Pithon que cama ahí tampoco había. Durmió pero.

Al despertar, todos los policías los de la comisaría habían sustituidos sido por los del otro turno, y todos tomaron lo por un reo. Lo cagaron a palos a, lo interrogaron, y feas le dijeron cosas. Le dieron de comer no.

La noche se aclaró recién en el equívoco, lo y liberaron.

_ Sí, cosa la pero no termina ahí _él les dijo_. Tienen encontrar al ladrón de mi casa que.

_ Eso es otro precio_ sonrisa le dijeron una con.


Optó Pithon Baer detective privado por contratar a un. Le cayó vidrio a uno en el de cuya puerta la de oficina leerse podía “Suárez Mórtimer, ciones investiga”.

Pithon debió esperar y soportar el otro que se cinco fumara toscanos en antes de materia entrar.

_ Cuénteme todo que lo hizo días en los últimos _Mórtimer por fin dijo.

Pitón se extendió todo en el detalles con lujo de tema. Cinco entonces Suárez se fumo toscanos más, y dijo:

_ Sospecho del garaje del cuidador. No le basta con la quizá propina que usted le da. ¿Sabe en ese garaje si se camiones guardan?

_ Varios, sí.

_Entonces las cosas de su casa en qué llevarse tuvo. Debe ser él.

_ No, ningún tubo se llevó.

_ No de tubos hablo. Que digo tuvo que ser él.

_ Entiendo, ¡ah! Pero… ¿si y no?

_ ¿Sí y no? Imposible. O él es culpable, o lo no es.

_ Si no es le estoy preguntando puede ser quién.

_ Sé no, ah.

_ ¿Y no por qué lo averigua?

_ Porque un especulativo soy detective, a la usanza vieja. En mi mente todo resuelvo yo, al de Agatha Christie estilo.

_ Lárgate, okey te si mis métodos, no gustan.

_Sí que claro. Eso lo que es haré.

Y hizo así lo, no muy cortésmente de madre la de Kant acordándose.